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NEA, diciembre de 2007/ Los estadounidenses no sólo están leyendo menos sino que lo hacen mal, y esto trae consecuencias sociales y económicas negativas al país. Así lo revela un estudio reciente de la National Endowment for the Arts (Fundación Nacional para las Artes, o NEA en inglés), la dependencia rectora de las políticas gubernamentales para las artes en Estados Unidos, titulado “To read or not to read: A Question of National Consequence” (“Leer o no leer: Una pregunta de importancia nacional”), un completo análisis de los patrones de lectura en el país que reúne cifras y estadísticas de más de 40 estudios sobre hábitos y competencias de lectura de niños, adolescentes y
adultos.
El estudio, que analiza la relación entre hábitos de lectura y temas como el desempeño escolar, el empleo y la participación comunitaria, revela, entre otras, tres conclusiones. En primer lugar, que los estadounidenses están leyendo menos; los niños y adultos jóvenes leen con menos frecuencia y por periodos de tiempo más cortos con respecto a otros grupos de edad y estadounidenses de otros años, y pasan la mayor parte del tiempo libre viendo televisión.
En segundo lugar, que los niveles de comprensión de lectura se redujeron de manera significativa, especialmente en adolescentes y jóvenes adultos, entre 1992 y 2005. Y en tercer lugar, que estos descensos en hábitos y comprensión de lectura tienen consecuencias sociales y económicas en la población; aquellos que tienen el hábito de leer frecuentemente poseen ventajas a nivel personal, profesional y social, e incide de manera positiva en los niveles de cultura y educación de una comunidad; áreas en las cuales pueden fallar aquellos que no cultivan el hábito de la lectura.
“Este estudio nos revela los vínculos que existen entre las estadísticas de lectura, niveles de lectura y los beneficios sociales e individuales”, dijo Sunil Ivengar, Director de Investigación y Análisis de la NEA. “Nos obliga a reflexionar más cuidadosamente la manera como pasamos el tiempo, porque esas decisiones nos afectan a nivel individual y social”. “To read or not to read (…)” está disponible en versión impresa y digital en la sección de publicaciones del portal de la NEA, www.arts.gov.
El País, noviembre de 2007/ Los resultados de la última versión del informe PISA en España (Programme for International Student Assessment, que traduce “Programa para la Evaluacuón Internacional de Estudiantes”), realizado en 2006 y divulgados recientemente, muestran que las habilidades de comprensión lectora de los estudiantes de 15 años han disminuido con respecto a los resultados obtenidos en la misma prueba hace tres años.
El País Vasco se destaca sobre las demás comunidades, mientras que al otro extremo se encuentra Cataluña, que no obtuvo buenos puntajes. Las diferencias en los resultados de las comunidades españolas se deben, según los expertos, a varios factores: en primer lugar, al nivel cultural de su población; en segundo, a la inversión; y en tercero, a otras cuestiones como la inmigración.
El informe permitió evidenciar, entre otras cosas, que las comunidades que obtuvieron buenos puntajes son aquellas que tienen un mayor nivel socioeconómico y educativo. En este sentido, las que obtuvieron resultados superiores a la media española –Castilla y León, La Rioja, Aragón, Navarra, Cantabria, Asturias y Galicia– tuvieron los mejores puntajes en un informe del Ministerio de Educación de 1998 sobre comprensión lectora en la misma franja de edad.
AFP, noviembre de 2007/ Sólo en México D.F se han decomisado, en los últimos seis meses, 320 toneladas de libros que representan 1,2 millones de libros, que en el mercado negro costarían 120 millones de pesos y en el circuito de distribución legal, 180 millones de pesos; dinero que, finalmente, perdió el sector editorial mexicano. Esta situación la denunció Gerardo Gally, director del Centro Mexicano de Protección y Fomento de los Derechos de Autor(CEMPRO) en el marco de la pasada Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara.
Sin embargo, afirmó, estos libros apenas constituyen el 5% del total que, se estima, se reproducen de manera ilícita en el país. “Afecta sobre todo al libro de interés general, mientras que el libro universitario no es pirateado sino que es fotocopiado: de cada diez libros, dos son piratas y de cada diez, cuatro son reproducidos; el mercado formal tiene sólo seis libros", apuntó Gally, quien considera que en el futuro el peligro del comercio ilegal de libros estará en los sitios de Internet porque son “muy difíciles de perseguir”.
FGEE, octubre de 2007/ Por segundo trimestre consecutivo, los menores entre 10 y 13 años se consolidan como el grupo de población que más lee en España, según los datos del Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros correspondiente al tercer trimestre de 2007, divulgados recientemente por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE). Los resultados del informe revelaron que 9 de cada 10 niños se consideran lectores, que la media de libros leídos al año por este grupo de población es de 8,1 y que dedican una media de 4 horas semanales de su tiempo a la lectura.
El Barómetro reveló también que el número de lectoras, de igual forma que en el barómetro del trimestre anterior, supera al de los lectores. El porcentaje de mujeres y niñas lectoras es superior al de lectores en todos los tramos de edad, salvo a partir de los 65 años, en el que el porcentaje en los hombres es superior con un 30,8% frente a un 26,7% de las mujeres. Entre los motivos de los españoles para leer, el principal es el entretenimiento (85,8%), seguido a distancia de la mejora del nivel cultural (9,4%) y los estudios (4,2%).
En cuanto a compras, las librerías continúan siendo el lugar donde se suelen comprar los libros que no son de texto, pero a pesar de esta supremacía, los porcentajes de libros adquiridos en grandes almacenes y cadenas de librerías aumentan su cuota de mercado. Conozca el informe de resultados en la sala de prensa del portal de la FGEE.
Publishers Weekly, junio de 2008/ La producción de títulos por demanda, de tirajes pequeños y sin clasificar en Estados Unidos tuvo un incremento sorpresivo de 21.936 títulos en 2006 a 134.773 en 2007, según lo revelado recientemente por Bowker, entidad líder en el país en suministro de información bibliográfica actualizada.
Aunque la empresa le ha hecho seguimiento en el pasado a la producción de títulos por demanda, esta es la primera vez que establece en sus investigaciones una diferencia entre el segmento de categorías tradicionales (biografía, ficción, literatura juvenil, etc.) y el de títulos por demanda.
Este segmento incluye títulos tradicionales de grandes casas editoriales, títulos en el dominio público y títulos de editores independientes que han sido impresos con tecnología de impresión por demanda (POD, que significa “print on demand”).
Kelly Gallagher, Gerente de Inteligencia del Negocio de Bowker, dice que las tres áreas jugaron un papel en el salto sin precedentes en la producción de títulos por demanda. Sin embargo, aclaró que todavía no es posible determinar si el incremento es pasajero o si es el comienzo de una tendencia a largo plazo.
Bowker reveló también que entre 2002 y 2007, la producción de títulos en el segmento tradicional subió un 29%, mientras que la producción en el segmento por demanda ascendió un 313%.
CEGAL, junio de 2008/ La Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL) presentó recientemente el informe de un amplio estudio que contiene la evolución de las principales magnitudes económicas de las librerías entre 2002 y 2007. El estudio contó con la colaboración del Ministerio de Cultura y fue realizado por la firma BCF Consultors sobre una muestra de 622 librerías en toda España.
Para poder realizar un análisis comparativo entre librerías similares, el estudio utilizó la siguiente clasificación, según su facturación: librerías muy grandes, 1.5 millones de euros; librerías grandes, entre 600.000 y 1,5 millones de euros; librerías medianas grandes, entre 300.000 y 600.000 euros; y librerías medianas pequeñas, entre 150.000 y 300.000 euros.
En cuanto a ventas, el estudio revela que entre 2002 y 2006 se produjo una cierta tendencia de decrecimiento/estancamiento del promedio de las ventas anuales en libros de las librerías. En las librerías medianas pequeñas se pasa de 217 mil euros a 201 mil euros, y en las medianas grandes el valor de las ventas en libros evoluciona de 395 mil euros a 418 mil euros. La diferencia en términos de cifra de ventas es muy marcado entre los establecimientos muy grandes (2.551 miles de euros) y grandes (905 miles de euros).
En relación con las tipologías de productos, se observó que las ventas de best sellers y de libros de fondo son las que tienen un crecimiento interanual en un mayor porcentaje de librerías, sobre todo en las de mayor tamaño. Es, sin embargo, en el segmento de librerías medianas donde hay un mayor porcentaje de establecimientos que declaran tener una evolución interanual negativa de la cifra de ventas.
Otros elementos de diagnóstico tenidos en cuenta en el estudio fueron productividad, organización del trabajo, introducción y uso de las TIC (tecnologías de la información y la comunicación), gestión de las existencias, orientación de la oferta de libros, promoción cultural y estrategias de innovación. Conozca el informe del estudio en www.cegal.es.
Prolivro, junio de 2008/ El Instituto Prolibro, fundación para el fomento del libro y la lectura en Brasil, presentó recientemente la investigación “Retratos da lectura no Brasil” (Retratos de la lectura en Brasil), la mayor investigación sobre el comportamiento lector en el país realizada hasta el momento. Realizado por el Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadística (IBOPE Inteligencia), el estudio constituye la segunda edición del realizado en 2001.
Señala que un total de 95 millones de personas –que corresponden al 55% de la población brasileña– afirmaron haber leído por lo menos un libro en los últimos tres meses; de este total, la mitad son estudiantes que leen libros indicados por la escuela. El número de lectores sube a 100 millones si se tiene en cuenta a aquellos que declararon haber leído un libro durante el año.
Revela, además, que la media de lectura es 4,7 libros por habitante durante el año. De esta media, 3,4 libros fueron leídos en la escuela y 1,3 libros por fuera. El libro más conocido por la población brasileña es la Biblia y la lista de autores más populares del país la encabeza Monteiro Lobato, a quien le siguen Paulo Coelho, Jorge Amado y Machado de Asís.
En cuanto al gusto por la lectura, 60 millones de brasileros afirmaron que leen en su tiempo libre y 38 millones dicen hacerlo con frecuencia (“leer” se refiere también a soportes como revistas y periódicos, no solamente libros). El estudio demuestra también que el gusto por la lectura aumenta con los ingresos económicos y la escolaridad.
En contraste, un total de 77 millones de brasileros no leyeron libros durante los últimos tres meses y conforman el conjunto de no lectores en el país: aquellos no saben leer ni escribir y buena parte de los más pobres y con bajos niveles de escolaridad.
Conozca el estudio completo en el portal del Instituto Prolibro: www.prolivro.org.br.



